La noche del Puerto Rico Jazz Jam 2026 fue una experiencia musical intensa y profundamente emotiva que reunió historia, virtuosismo y celebración de dos gigantes de la música puertorriqueña. El teatro René Marqués se llenó casi por completo para presenciar un espectáculo que honró tanto el legado del compositor Catalino “Tite” Curet Alonso como la trayectoria del maestro Willie Rosario bajo la mirada y dirección artística del trompetista y compositor Humberto Ramírez.

Una noche memorable que celebró la excelencia, la historia y el legado de la música puertorriqueña. Ante un público entusiasta y respetuoso, el escenario se convirtió en un espacio donde el jazz latino, la salsa y la tradición musical se entrelazaron con elegancia y fuerza.
La primera parte estuvo a cargo del maestro Humberto Ramírez, quien, junto a su quinteto, presentó interpretaciones cargadas de sensibilidad, virtuosismo y profunda musicalidad. Sus arreglos, llenos de matices y sofisticación, cautivaron al público y marcaron el tono de una velada de alto nivel artístico.

La velada inició con una presentación de Humberto Ramírez acompañado por su quinteto, estrenando en vivo su más reciente proyecto Catalino · Canciones de Tite Curet Alonso, un homenaje al centenario del compositor puertorriqueño.
Interpretación en jazz de temas clásicos de Catalino “Tite” Curet Alonso que forman parte del álbum que estrenó en vivo esa noche: “Papel de Payaso”, “Franqueza Cruel“, “Marejada Feliz”, “Lamento de Concepción“, “Don Fulano”, “Mi Triste Problema“, “Pura Novela” “Majadera” y “Alma de Poeta“.
La segunda mitad de la noche fue un homenaje vibrante al maestro Willie Rosario, una de las figuras más queridas de la música latina, celebrando su influencia en el latin jazz y la salsa.
Musicos que tocaron en la primera parte de Tite Curet, Hummberto Ramírez- Trompeta & Fiscorno Edgardo Rivera- Piano Giovanni Ortiz-Bajo Francisco Alcalá-Batería Javier Oquendo-Congas
La segunda parte fue un emotivo homenaje al legendario Willie Rosario, ícono indiscutible de la música latina. Con su inconfundible presencia y su orquesta, Rosario ofreció un recorrido por ritmos vibrantes y clásicos que despertaron aplausos, sonrisas y ovaciones, reafirmando su enorme aportación a la cultura musical de Puerto Rico y del Caribe.
Cada tema emblemático —como “Papel de Payaso”, “Franqueza Cruel”, “Mi Triste Problema” o “Pura Novela”— fue reinterpretado con una sensibilidad jazzística que renovó estas piezas clásicas sin perder su alma caribeña. La ejecución del quinteto (piano, bajo, batería, congas y trompeta/fiscorno de Ramírez) destacó por su cohesión y musicalidad, mostrando el virtuosismo técnico del grupo y la dirección impecable de Ramírez. Este segmento logró un equilibrio entre exploración sonora y respeto emocional por el legado de Curet Alonso, marcando un inicio elegante y profundo para la noche.
Humberto Ramírez- Trompeta & Director Musical Julito Alvarado- Trompeta Carlos Martínez, Jr.- Trompeta Fernando Marcano- Trompeta Frankie Pérez- Saxofón Barítono Richard Trinidad- Piano Odanis Velázquez- Bajo Raúl Rosario- Timbales Charlie Padilla- Congas Richie Carrasco- Bongó · Mr.Afinque (Composición & Arreglo- Humberto Ramírez) ·
Last Tango In Paris (Composición-Gato Barbieri/Arreglo-Louie Ramírez), “Satin And Lace” (Composición- Phil Sunkel/Arreglo-Humberto Ramírez), “No More Blues” (Composición-Antonio Carlos Jobim/Arreglo-Bobby Valentín), “Laura” (Composición-David Raksin/ Arreglo-Ray Santos, “Mambo Inn” (Composición-Mario Bauzá/ Arreglo-Ray Santos)
Rosario, aún activo y carismático, subió al escenario acompañado por una orquesta de músicos veteranos que habían trabajado con él a lo largo de los años. El repertorio abarcó clásicos como “Mr. Afinque”, “Satin and Lace”, “No More Blues” y “Mambo Inn”, mostrando su enorme versatilidad: desde espacios llenos de swing hasta momentos rítmicos intensos que encendieron al público. Uno de los momentos más memorables fue la participación directa de Rosario con la banda en “Mambo Inn”, un instante que generó aplausos prolongados y ovaciones respetuosas por parte de la audiencia, consciente de la historia viviente que tenía frente a ellos.
Como broche de oro de la noche, al finalizar el concierto se llevó a cabo un acto especial de reconocimiento, en el cual se le hizo entrega a Willie Rosario de una placa dedicatoria presentada en un elegante pergamino, en honor a su extraordinaria trayectoria y a su invaluable legado musical. Este gesto conmovió profundamente al público, que respondió con una prolongada ovación, reconociendo a una figura histórica cuya música ha marcado generaciones.
















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