El 12 de febrero de 2026, el pueblo recuerda con fervor y sentimiento su vida y legado.
Por Vicente Toledo Rohena
Para Fundación Nacional para la Cultura Popular
Prohibido olvidar su legado. El pueblo ama y atesora a Tite Curet Alonso. A 23 años de su partida física -5 de agosto de 2003- el amor por ‘el poeta del pueblo’ es incondicional. El insigne compositor puertorriqueño nacido en Guayama el 12 de febrero de 1926 goza del fervor y admiración de su gente. Porque, el autor de temas como ‘Anacaona’, ‘Franqueza cruel’, ‘El eco de un tambor’, ‘Plantación adentro’ y ‘Barrunto’ por mencionar algunas, dejó su huella plasmada para la eternidad.
Curet Alonso forjó un gran catálogo en diversos géneros como -salsa, bolero y baladas- que enriquecen el pentagrama musical nacional; y permanece en la mente colectiva de cada puertorriqueño.
Tite se consagró en las décadas de 1970 y 1980 como uno de los más grandes creadores de éxitos y temas populares del género salsero en los años del imperio FANIA –sello musical de salsa más famoso de todos los tiempos- plasmando canciones de temática social, historias de barrio, gritos de injusticias y otros sólidos mensajes. Canciones que se consideran estándar e íconos dentro del género.
Aunque la lista de canciones de Curet Alonso es extensa y abarca muchos años de trayectoria, se puede mencionar los éxitos ‘La tirana’ y ‘Puro teatro’ interpretadas por La Lupe; ‘Las caras lindas’ de Ismael Rivera; ‘Periódico de ayer’ en la voz de Héctor Lavoe: ‘La esencia del guaguancó’ y ‘Pueblo latino’ cantadas por Pete ‘El Conde’ Rodríguez; y los grandes ‘palos’ de Cheo Feliciano ‘Anacaona’, ‘Mi triste problema’ y ‘Pa’ que afinquen’; ‘Isadora’ en la gran voz de Celia Cruz junto a las Estrellas de Fania. ‘Plantación adentro’ (Rubén Blades & Willie Colón); ‘Vale más un guaguancó’, ‘Ya no puede ser’ y ‘Tu propio dolor’ temas inolvidables grabados por Ray Barretto.
En la conmemoración de su centenario, no se detienen los conversatorios, escritos, reportajes y divulgación de su excelente trabajo. Además, el compositor se desempeñó como escritor, columnista y poeta. Aportaciones como columnista en los periódicos El Mundo, El Reportero, El Vocero y Primera Hora; y en la revista Vea, entre otras. Publicó el libro ‘De la vida misma’, así como realizó por años el programa semanal ‘Tropicalísimo’ en Radio Universidad.
Un polifacético hombre de pueblo, que se identificó con los más humildes y compartió sus inquietudes. Tal contacto con la gente y la realidad de su patria, lo llevó a poder proyectar en sus escritos, lo que, muchos deseaban decir y no podían; o no tenían el medio para expresarlo. Por eso, las líricas y expresiones de Tite toman un significado muy especial para el pueblo.
La Fundación Nacional para la Cultura Popular y su artífice Javier Santiago, guardan un abrazo eterno y un lazo de conexión inseparable con la figura de Don Tite, todo su trabajo y legado.
La humildad, sencillez y sentirse una “persona común y corriente” como el mismo Tite se describía, le brindó firmeza a sus letras, que permanecen para la historia, dentro del pentagrama musical universal.
De seguro que ‘Juan Albañil’ lloró con sentimiento en ‘Los entierros de mi gente pobre’. Así también, ‘Isadora’ y ‘Anacaona’ se unieron al ‘Lamento de Concepción’. Y ‘Las caras lindas’ de mi gente pobre, nunca olvidarán ‘La esencia del guaguancó’ del maestro Curet Alonso. Porque hasta ‘La tirana’ con su ‘Puro teatro’ lloró con su ‘Franqueza cruel’ la partida de un hombre noble y orgulloso de ser puertorriqueño.
Aplauso celestial a Tite en su centenario y siempre…
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