The Maestro’s Walk un viaje al corazón del ron BACARDÍ

Bacardí - Foto por: José Omar Rosario

90 años de historia en Puerto Rico y una experiencia que revela el arte detrás de cada barril

Por; Teresa Orriola y Fotos por: José Omar Rosario

Cataño, Puerto Rico. — Entrar a los almacenes de añejamiento de BACARDÍ es entrar en una parte de la historia que durante décadas permaneció reservada para quienes conocen de cerca el arte de elaborar ron. Esa fue precisamente la esencia de “The Maestro’s Walk”, la nueva experiencia de Casa BACARDÍ que permite al visitante caminar entre los barriles, conocer de cerca el proceso de añejamiento y descubrir, directamente desde el barril, el resultado de años de tradición, conocimiento y paciencia.

BACARDÍ celebra 90 años de producción de ron en Puerto Rico. La compañía estableció BACARDÍ Corporation en San Juan en 1936, mientras que la actual instalación de Cataño fue construida en 1958, sobre un terreno de 127 acres. Hoy, la operación de Puerto Rico es reconocida por la compañía como su mayor destilería de ron premium.

Pero para comprender lo que sucede detrás de las puertas de esos almacenes, hay que comenzar mucho antes de llegar al barril. De la caña de azúcar a la melaza La historia de BACARDÍ comenzó en Santiago de Cuba el 4 de febrero de 1862, cuando Don Facundo Bacardí Massó fundó la compañía y comenzó a desarrollar nuevas formas de elaborar un ron más ligero y refinado.

Bacardí – Foto por: José Omar Rosario

Uno de los elementos fundamentales de ese proceso es la melaza de caña de azúcar. La melaza es un jarabe espeso, oscuro y dulce que queda como resultado del proceso de refinación de la caña de azúcar. BACARDÍ utiliza tres ingredientes esenciales para producir su ron: melaza, agua y levadura.

La melaza se diluye con agua y se combina con una cepa de levadura que, según BACARDÍ, tiene sus raíces en la utilizada desde los primeros tiempos de la compañía. Comienza entonces la fermentación, etapa en la que la levadura consume los azúcares y los transforma en alcohol. Este proceso toma aproximadamente 20 a 30 horas, de acuerdo con la información de BACARDÍ.

Después de la fermentación llega la destilación. El líquido fermentado se calienta para separar y concentrar el alcohol. Durante este proceso BACARDÍ produce diferentes tipos de bases de ron, incluyendo perfiles más ligeros y otros de mayor cuerpo, que posteriormente pueden combinarse para crear diferentes expresiones.

La filtración también juega un papel importante. BACARDÍ explica que utiliza carbón vegetal como parte de su proceso de filtración, una técnica que forma parte de la tradición iniciada por Don Facundo. Y entonces llega uno de los momentos que mejor representa la filosofía de The Maestro’s Walk: el añejamiento.

Bacardí

Al entrar al almacén, los barriles dejan de ser simplemente recipientes. Se convierten en parte activa de la creación del ron.

BACARDÍ utiliza barricas de roble blanco americano, donde el ron madura bajo el clima del Caribe. Durante este período, el contacto con la madera contribuye al desarrollo del color, aroma, sabor y suavidad del ron. Pueden aparecer notas asociadas con vainilla, roble, caramelo, especias, frutas y otros matices.

BACARDÍ señala que el ron puede añejarse desde un año en adelante, dependiendo de la expresión. En el caso de sus rones añejos, la compañía indica que pueden pasar aproximadamente entre 4 y 23 años en barricas de roble. Por eso, el número de años es solamente una parte de la historia. También importa lo que ocurre durante ese tiempo dentro de la barrica.

Mientras el ron madura, una pequeña cantidad se evapora. Este fenómeno es conocido como “la parte de los ángeles”. Con el paso de los años, el líquido restante desarrolla mayor complejidad y adquiere características de la madera.

Precisamente ahí está la magia de The Maestro’s Walk. La experiencia, de aproximadamente 90 minutos, lleva al visitante por una ruta que reproduce el recorrido de un Maestro del Ron y permite entrar a los nuevos almacenes de añejamiento. Es una oportunidad poco común para observar de cerca dónde el ron permanece durante su proceso de maduración y conocer la ciencia y el arte detrás del añejamiento y la mezcla. Uno de los momentos más especiales del recorrido es poder probar ron directamente del barril.

Hay una diferencia entre escuchar que un ron ha sido añejado en madera y estar frente a cientos o miles de barriles, conocer el proceso y finalmente probar el líquido que sale directamente de uno de ellos.

En ese instante, el visitante comprende que una botella no comienza en la botella. Comienza mucho antes: en la caña de azúcar, continúa en la melaza, pasa por la fermentación y la destilación, encuentra su identidad en la madera y finalmente llega a las manos de quienes tienen la responsabilidad de decidir cómo combinar esos diferentes rones.

El proceso no termina cuando el ron sale del barril. Detrás de cada mezcla existe el trabajo de los Maestros de Ron BACARDÍ, quienes evalúan aspectos como el aroma, el sabor y el color para determinar cómo combinar rones provenientes de diferentes barricas. Después de la mezcla, el ron puede pasar nuevamente por filtración para obtener la claridad y el perfil buscado.

Es aquí donde la ciencia se encuentra con el arte. Porque aunque existen procesos, tiempos, temperaturas y técnicas, también existe la experiencia de una persona capaz de reconocer diferencias sutiles entre un ron y otro.

BACARDÍ describe al Maestro como el guardián de una tradición que ha sido transmitida durante generaciones.

Luz Irizarry, BACARDÍ Rum Blender, profesional autorizada para catar y evaluar los rones como parte del proceso de creación y mezcla. Con su experiencia y sensibilidad, su labor requiere identificar aromas, sabores y características que permiten mantener la consistencia y el perfil de calidad de las diferentes expresiones de BACARDÍ. Su trabajo representa ese delicado equilibrio entre conocimiento, técnica y sensibilidad que convierte la elaboración del ron en un verdadero arte.

Después del recorrido por el área de añejamiento, la experiencia continúa con una degustación y cócteles que permiten apreciar de otra manera lo aprendido durante el recorrido. Después de conocer el camino que sigue el ron, cada sorbo adquiere otro significado.

Ya no se trata solamente de disfrutar una bebida. Se trata de reconocer todo lo que existe detrás de ella: la caña, la melaza, la levadura, la fermentación, la destilación, la madera, el tiempo y, finalmente, la experiencia humana.

Ese es quizás el mayor atractivo de The Maestro’s Walk: permitir que el visitante deje de mirar el ron únicamente como el producto terminado y pueda descubrir la historia que existe detrás de cada barril.

Una historia que continúa en Puerto Rico BACARDÍ llegó a Puerto Rico hace nueve décadas y desde entonces la Isla se convirtió en una pieza fundamental de su historia.

En 2026, mientras celebra sus 90 años de producción en Puerto Rico, la compañía abre una nueva ventana hacia uno de los lugares más importantes de su proceso: los almacenes donde el ron descansa y adquiere parte de su carácter.

The Maestro’s Walk es, en esencia, una invitación a caminar por la historia, acercarse a los barriles y descubrir que detrás de una copa de ron existe mucho más que una bebida.

Existe tiempo, tradición, conocimiento y maestría.

Agradecemos a De la Cruz, Raquel Cordero e Ity Vega por la invitación y la oportunidad de vivir esta experiencia de The Maestro’s Walk, que nos permitió conocer más de cerca la historia, tradición y maestría que hacen de BACARDÍ una parte importante de Puerto Rico.

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