Cosas de Casa, las voces de los qu sirvieron en las casa de la Venezuelas de ayer

Cosas de Casa

Hay historias que durante décadas solo fueron contadas por quienes tenían el poder de contarlas. Cosas de Casa, el nuevo largometraje de John Petrizzelli, se propone escuchar también a quienes estuvieron del otro lado de la puerta: cocineras, jardineros, choferes y trabajadoras domésticas.

La película tendrá un preestreno privado en Madrid el próximo 2 de octubre, antes de su llegada a las salas venezolanas, prevista para el 12 de noviembre en Caracas.

El proyecto nació alrededor de 2010, a partir de las historias que Petrizzelli escuchó durante años de las trabajadoras domésticas que formaron parte de su vida. Algunas eran historias íntimas; otras, extraordinarias o dolorosas. Varias de ellas terminaron convirtiéndose en episodios de la película.

Cosas de Casa

Entre esas historias aparecen mujeres llevadas desde el interior del país a Caracas con la promesa de una vida mejor que terminaban siendo explotadas o abusadas; criadas acusadas de robos que ofrecen su propia versión de los hechos; relaciones amorosas entre trabajadores; y episodios de violencia y sometimiento que revelan la enorme distancia existente entre quienes trabajaban dentro de una casa y quienes eran sus propietarios.

Pero Cosas de Casa no pretende establecer una única verdad. Su estructura está construida precisamente sobre el enfrentamiento de las versiones. Una patrona puede recordar un episodio de una manera y la trabajadora doméstica de otra completamente distinta.

“Cada personaje tiene una versión diferente de lo que ocurrió”, explica Petrizzelli en la entrevista. La película busca así que las voces de quienes habitualmente ocupaban una posición subordinada no sean únicamente parte del decorado social de una familia, sino protagonistas de su propia memoria.

La reivindicación de esas voces atraviesa una película que aborda las diferencias de clase, la raza, el sexo, el género, la idea de blancura y las relaciones de poder. Petrizzelli evita, sin embargo, presentar la obra como un alegato político explícito. Su interés está en retratar una forma de vida y unas relaciones humanas concretas, dejando que las contradicciones aparezcan a través de los propios personajes.

Uno de los rasgos singulares del proyecto es la convivencia entre actores profesionales y personas que realmente estuvieron relacionadas con el mundo del servicio doméstico. El reparto reúne a intérpretes reconocidos del cine, el teatro y la televisión venezolanos junto a mujeres que aportan a la película una experiencia vital directamente vinculada con ese universo.

También la propia casa funciona como una metáfora de esa sociedad. Las dos viviendas abandonadas en las que se rodó la película aparecen deterioradas, invadidas por la vegetación y llenas de objetos que parecen conservar las huellas de quienes las habitaron. Para Petrizzelli, esas casas son también su propia memoria: lugares en los que las grietas físicas se convierten en grietas del recuerdo.

De este modo, Cosas de Casa reconstruye, desde la ficción y con elementos de realismo mágico y surrealismo, un mundo social que alguna vez pareció natural y que ahora aparece convertido en ruinas.

Más que reconstruir una época desde una única perspectiva, la película propone escuchar a quienes estuvieron arriba y a quienes estuvieron abajo. Entre ambas miradas surge el retrato complejo de una sociedad marcada por la clase, la raza, el deseo y el poder.

Preestreno privado: 2 de octubre — Madrid
Estreno en Venezuela: 12 de noviembre — Caracas

Please follow and like us:

Be the first to comment

Leave a Reply

Your email address will not be published.


*