MIAMI – Gloria Estefan protagonizó una noche inolvidable en el Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar, regresando triunfalmente a la Quinta Vergara tras más de cuatro décadas desde su primera aparición en 1983. La legendaria artista fue la encargada de abrir el Festival marcando un momento histórico a más de 40 años de su debut en el certamen. Gloria ofreció un espectáculo vibrante de 1 hora y 20 minutos, acompañado de bailarines y una puesta en escena que celebró su música, su historia y la profunda conexión que mantiene con el público chileno. La cantante recibió la Gaviota de Oro y Plata, un reconocimiento a su trayectoria, talento y a una noche que quedará marcada en la historia de la Quinta Vergara.
Ganadora del GRAMMY® y Latin GRAMMY® por su aclamado álbum Raíces, Gloria reafirmó su vigencia artística y su poder interpretativo frente a uno de los públicos más exigentes del mundo, conocido como “El Monstruo” de Viña del Mar. A lo largo del concierto, la artista recorrió distintas etapas de su carrera, fusionando grandes clásicos, ritmos contagiosos y momentos de gran carga emocional.
El regreso a Viña tuvo un significado profundamente especial: fue en este mismo escenario donde, a comienzos de 1983, Gloria se enfrentó por primera vez a una audiencia de esa magnitud, cuando “Me Enamoré” era la única canción suya que sonaba en la radio chilena, apenas desde hacía dos semanas. Aquella presentación marcó un antes y un después en su carrera y quedó grabada como uno de los recuerdos más importantes de su trayectoria.
“Estoy feliz de regresar a Viña después de tantos años. Solo dos veces en mi vida me han temblado las rodillas de miedo, y una fue aquí. El público chileno es muy exigente, pero también fue el primer público de esa magnitud que me recibió. Me fui feliz de la Quinta Vergara y volver ahora, con tantos éxitos y con 50 años de carrera, es algo espectacular. Hoy me siento más segura; el miedo ya no es una gran parte de mi vida, aunque la adrenalina siempre está. Me siento como en casa cada vez que piso un escenario y lo que más me enamora es la música y poder comunicarme con el público”, expresó Gloria Estefan.
El show incluyó claros guiños a sus raíces latinas, potentes momentos de baile —con una invitación directa al público a “preparar los pies para bailar”— y una selección musical que confirmó que Viña fue testigo de la misma Gloria que enamoró al público desde sus inicios, ahora con la seguridad, plenitud y maestría que solo otorgan los años y la experiencia.
Gloria Estefan hizo historia además como la primera artista en abrir el Festival en esta edición y hacerlo como mujer, reafirmando su papel pionero y su legado dentro de la música latina a nivel global. Tras su paso por Viña del Mar, la artista continúa rumbo a Las Palmas, donde acompañará a su hija Emily Estefan en un importante concierto, cerrando una semana cargada de emociones tanto personales como profesionales.
Durante su visita a Chile, su casa discográfica Sony Music sorprendió a la artista con la entrega de una placa de reconocimiento, celebrando el impacto global de su carrera y de su más reciente etapa musical: más de 249,000 álbumes vendidos y 136 millones de reproducciones de audio y video en plataformas digitales.
El álbum Raíces, pieza clave de este momento artístico, representa un regreso a lo esencial y cuenta con la participación fundamental de Emilio Estefan, productor y compañero de vida de Gloria, cuyo rol creativo fue determinante en la concepción y desarrollo de este proyecto galardonado, reafirmando una sociedad artística que ha marcado la historia de la música latina.Con un espectáculo que reunió pasado y presente, emoción y celebración, Gloria Estefan selló un regreso memorable al Festival de Viña del Mar, demostrando que su música, su energía y su conexión con el público continúan tan vivas y poderosas como siempre, y llevándose el amor y la admiración del público chileno, reafirmando por qué sigue siendo una de las grandes divas de la música latina.
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