
Simón fue un hombre apasionado. Antes de seguir a Cristo, luchaba por causas humanas. Pero cuando Jesús lo llamó, cambió su enfoque y puso su pasión al servicio del Reino de Dios.
Jesús no le quitó su carácter fuerte, lo transformó para Su gloria.
“Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.”
— Colosenses 3:2
Hoy, Dios también te llama a enfocar tu vida en lo que realmente vale: Cristo. No importa tu pasado, si decides seguirlo con todo, Él puede usarte de manera poderosa.
“El que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.”
— Juan 8:12
Entrégale tu pasión a Dios. En Sus manos, tu vida tendrá propósito eterno.
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