Actualmente curso estudios en la Escuela Alianza Especializada en Matemáticas, Ciencias y Tecnología, una institución con un currículo riguroso orientado a la formación de futuros médicos, científicos y matemáticos. Durante mis primeros dos años pensé que ese sería mi camino; sin embargo, con el tiempo comprendí que mi forma de pensar y mis aspiraciones eran distintas. Descubrí que tenía otras metas, otros sueños y una visión diferente: contar historias, como las que admiraba en los filmes de la época dorada del cine.
Mientras buscaba mi rumbo, el cine se convirtió en un refugio que me ayudó a entender quién quería ser. Esa búsqueda continuó hasta que, en el segundo semestre de noveno grado, tuve la oportunidad de participar en una pequeña obra original presentada en Fragoso Performing Arts. Interpreté el papel de la villana y, aunque al principio me sentía insegura por ser mi primera experiencia sobre un escenario, al salir a escena sentí algo que nunca había experimentado: una conexión profunda con el público y la certeza de que finalmente había encontrado un lugar donde realmente pertenecía.
Un año y medio después, decidí dar un paso más allá en ese proceso de descubrimiento personal. No solo quería brillar internamente, sino también expresar mi voz hacia el exterior. Durante el verano participé en el campamento Jóvenes Sobre las Tablas, realizado en el Centro de Bellas Artes de Santurce. Aunque el programa se enfocó en cursos de teatro durante cuatro semanas, ese período también se convirtió en un momento de reflexión. Allí confirmé que mi verdadero deseo era utilizar mi voz como medio de expresión artística, tanto como actriz, cantante y escritora.
Motivada por esa convicción, en mi primer año de undécimo grado ingresé al Conservatorio de Música de Puerto Rico para tomar el curso de teatro musical. Fue un proceso desafiante, ya que representaba mi primera experiencia en el ámbito musical. A pesar de las dificultades iniciales propias de comenzar desde cero, sabía que estaba en el camino correcto. Durante esa experiencia tuve la oportunidad de interpretar repertorio clásico navideño y desempeñarme como narradora, lo que reafirmó mi conexión con el poder expresivo de la voz.
Este año decidí continuar mi formación artística tomando cursos de teatro musical y canto en la School of the Performing Arts en Guaynabo. Durante los últimos tres meses he estado estudiando actuación, canto, tap y baile. Ha sido un gran reto integrarme al nivel de compañeros con años de experiencia en teatro, pero siempre mantengo una actitud abierta al aprendizaje y al crecimiento.
En este proceso también descubrí un aspecto fundamental de mi identidad vocal: soy contralto. Durante mi tiempo en el conservatorio pensé que debía aspirar a ser soprano, sintiéndome incómoda con la clasificación de alto. Sin embargo, al comprender que mi verdadera voz es contralto, entendí que no se trataba solo de una categoría vocal, sino de una parte esencial de mi identidad artística. Después de años pensando que mi voz era demasiado grave o “masculina”, finalmente comprendí que en realidad es una de mis mayores fortalezas y una fuente de brillo personal.
Paralelamente, una de las experiencias más retantes de mi trayectoria ha sido el desarrollo de mi proyecto de investigación escolar. Aunque mi vocación se encuentra en las artes, decidí desafiarme dentro del ámbito científico para explorar mi identidad desde otra perspectiva. Así nació el proyecto titulado “Threads of Resistance: Fashion as a Feminist Expression in History and Today Among Puerto Rican High School Students”, una investigación que analiza hasta qué punto las estudiantes puertorriqueñas de escuela superior comprenden la moda como una forma de expresión feminista y cómo sus decisiones de vestimenta reflejan patrones históricos de resistencia.
Este trabajo fue presentado en la Feria Científica Regional de la ORE de San Juan, donde logré destacarme con un tema que integraba la moda dentro de un contexto predominantemente STEM. Aunque al principio me sentía fuera de lugar en una feria científica, cada presentación me permitió comprender mejor el valor de mi proyecto y su relación con mi identidad. Más que presentar una investigación, estaba compartiendo mi autenticidad y mi visión del mundo. Como resultado, obtuve segundo lugar en la categoría de Ciencias de la Conducta.
Más recientemente, participé en la Liga de Oratoria de mi escuela, celebrada el sábado 7 de marzo en el Colegio La Merced en Cayey, compitiendo en la categoría de discurso original. Para esta competencia escribí e interpreté un monólogo de mi autoría. Aunque no resulté finalista, mi escuela obtuvo el segundo lugar en su primer año participando en la competencia, lo cual representó una experiencia sumamente significativa.
Después de tres años de búsqueda activa para encontrar mi voz, mi aspiración actual es desarrollar una carrera en teatro musical, con concentración en canto clásico. Al mismo tiempo, deseo continuar fortaleciendo mis habilidades actorales. Entre mis metas a largo plazo también se encuentra la creación de una emisora radial en Puerto Rico dedicada al jazz y a otros géneros musicales que, con el paso del tiempo, han perdido visibilidad y popularidad.
Tras todas estas experiencias, comprendí que el verdadero objetivo no es simplemente encontrar un lugar al cual pertenecer, sino aprender a darse a uno mismo ese lugar. Se trata de descubrir cómo brillar desde la autenticidad, abrazando cada aspecto de nuestra identidad.
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