Una noche de nostalgia, música y baile reunió a más de una veintena de exponentes urbanos que marcaron generaciones y revivieron los éxitos que hicieron historia en The Noise y el género.
San Juan, Puerto Rico – El Coliseo de Puerto Rico José Miguel Agrelot se convirtió en una discoteca gigante con la celebración del concierto “The Noise: La Última Noche”, un espectáculo que transportó al público a la época que marcó la historia de la música urbana, cuando el underground comenzó a revolucionar la industria musical.
La jornada musical comenzó a las 7:00 p.m. con música de DJ, mientras que el espectáculo de los artistas arrancó a las 9:06 p. m. con Notty Play y culminó a las 12:50 p.m.
El llamado Choliseo fue el punto de encuentro de seguidores que revivieron los ritmos y las canciones de los discos de The Noise producidos por Félix Rodríguez, mejor conocido como DJ Negro, quien fue el anfitrion del concierto.
Durante una concurrida velada, el público disfrutó de una reunión de artistas que fueron protagonistas de una generación musical que rompió barreras, conquistó las pistas de baile y sentó las bases del reguetón.
Notty Play presentó un repertorio que incluyó “De los bocones”, “Mátalos”, “Rumor de guerra”, “Hazlo conmigo”, “El mambo de DJ Blass”, “Tu cuerpo” y “Suéltame ya”.
Falo llevó al escenario “Pal cruce”, “Hey Mister” y “Llamo collect”, además de un segmento de The Noise 8, con el que evocó el sonido que lo vinculó con los seguidores del underground.
Por su parte, Big Boy, acompañado de un cuerpo de bailarines, presentó una introducción y una selección que incluyó “Big Boy Is in tha House”, “Olvídalo”, “Quiero una nena” y “¿Dónde están?”.
Maicol y Manuel ofrecieron un recorrido musical que incluyó “Intro blanco”, un segmento de The Noise y un bloque de dembow con “La gorda”, “Vengan” y “Teléfono”. Su presentación también incorporó una sección de breakdance, material de Playero 38, “No hay ley” y “Tú y yo”.
Wiso G interpretó “Me levanto los domingos”, un popurrí de sus temas, “La química” y “El domingo por la tarde”, como parte de la celebración de las raíces del movimiento.
Las Guanábanas se sumaron a la celebración con un repertorio que incluyó “Un día con Carlitos”, “Amigo”, “Vamos pa’ la disco”, entre otras.
Felito y Charlie, del dúo Point Breakers presentaron “Abre… Esto es lo que hay”, “Corillo demente”, “Charlie y Felito, los que todo lo rompen”, “Abran paso” y “Un imán”.
Ranking Stone se sumó a la fiesta con “A Dios le pido”, de los casetes de The Noise; “Pide más”, “Grita”, de Fatal Fantassy y “Qué melones”.
Trébol Clan llevó al escenario “No le temas a él”, “En la disco”, “Tu cuerpo”, “Mujeres”, “Me provoca”, “Amor prohibido”, “Báilame”.
Baby Rasta & Gringo presentaron “Alerta”, “Punto 40”, “En la disco”, “Cierra los ojos bien”, “Mi nena”,entre otras, repasando distintas etapas de su trayectoria musical.
Bebé recordó la época de los cassettes con “Aguanta presión”, “Mente superior”, “Sácala la 9”, “No inventes”, “Loco, entiende”, y “Tercera dimensión”, entre otras.
El segmento de de el niño Matthew, hijo del rapero TNT, incluyó con ambos en el escenario, los temas “Doctor” y “Dale rewind al cassette” y “Perreo decente”.
Don Chezina vocalizó “Bien guillao”, “Don Chezina”, “El bocón” y “El tra tra”, temas que formaron parte del recorrido por su trayectoria.
Memo,el dúo Memo y Vale, junto a Tito Tres, interpretaron “7 días”, “Ven, nena, ven” y “La rubia”.
Polaco, complació al público con los temas “Maniática sexual”, “Si ella es brava”, “De chamaquito” y “Muerte”.
La celebración también contó con la participación de Baby Ranks, Nando Boom, quien viajó a Puerto Rico exclusivamente para este espectáculo, y Lennox.
Las presentaciones fluyeron mediante una dinámica musical continua que permitió al público disfrutar de una extensa selección de temas y reencontrarse con distintas etapas del movimiento urbano.
Más que un concierto, “The Noise: La Última Noche” recreó la experiencia de aquellas noches en las que las discotecas se convirtieron en el escenario principal de una revolución musical. Los DJ, las mezclas y las voces de los exponentes del underground fueron el hilo conductor de una celebración que conectó a distintas generaciones.
La producción reunió sobre un mismo escenario a figuras que contribuyeron al crecimiento y la popularización del género, y ofreció al público una oportunidad para celebrar sus raíces y reconocer el legado de quienes abrieron camino a nuevas generaciones de artistas urbanos.
Entre recuerdos, coros y baile, el Choliseo se transformó en una inmensa pista dedicada a la historia y la evolución del underground. La velada celebró una etapa fundamental de la música urbana puertorriqueña y rindió homenaje a los artistas que ayudaron a convertir un movimiento nacido en las calles y las discotecas en un fenómeno de alcance internacional.
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