Investigación del Centro Comprensivo de Cáncer evidencia la urgencia de fortalecer la respuesta del sistema de salud

Ante emergencias ambientales para proteger a pacientes con cáncer y otras enfermedades

Estudio publicado en The Journal of Climate Change and Health demuestra que las interrupciones de servicios esenciales afectan la calidad de vida y pueden comprometer la continuidad de la atención oncológica.

San Juan, Puerto Rico – Los fenómenos atmosféricos extremos representan un desafío cada vez mayor para los sistemas de salud. Una nueva investigación del Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico (CCCUPR), publicada en The Journal of Climate Change and Health, con el título: Post-hurricane related flooding and essential services interruptions, and their impact on the quality of life of women with gynecological cancer in Puerto Rico encontró una asociación entre las interrupciones de servicios esenciales y los indicadores de calidad de vida de las mujeres con cáncer ginecológico, al tiempo que ofrece evidencia científica para orientar políticas públicas que fortalezcan la resiliencia del sistema de salud y protejan la continuidad de los tratamientos oncológicos.  

El estudio evaluó a 271 mujeres con cáncer ginecológico en Puerto Rico y documentó que, tras el paso del huracán María, todas las participantes experimentaron interrupciones del servicio eléctrico (100%), más de ocho de cada diez perdieron el acceso al agua potable (85.6%) y la mayoría enfrentó inundaciones, interrupciones en telecomunicaciones (76.8%), y deficiencias en la recolección de desperdicios (57.1%) y escombros (55.6%).  

Los investigadores encontraron que estas interrupciones no solo afectaron la infraestructura y el acceso a servicios básicos, sino que se asociaron diferencias en los indicadores de salud física y emocional evaluados. Las mujeres expuestas a inundaciones presentaron casi tres veces más probabilidades de experimentar limitaciones para realizar actividades cotidianas y más del doble de riesgo de reportar angustia mental frecuente. Asimismo, mientras mayor fue la cantidad de servicios interrumpidos, mayor fue el deterioro en su calidad de vida.  

La investigación también evidenció que algunos efectos persistieron entre dos y tres años después del desastre, particularmente entre quienes permanecieron por más tiempo sin acceso a servicios esenciales, demostrando que las consecuencias de un evento atmosférico extremo a emergencia climática pueden extenderse mucho más allá del evento inicial.  

La Dra. Nancy Cardona-Cordero, autora principal de esta publicación e investigadora auxiliar adscrita a la División de Control de Cáncer y Ciencias Poblacionales del CCCUPR, destacó que estos hallazgos representan una oportunidad para transformar la evidencia científica en acciones concretas.

“Esta investigación confirma que la continuidad del tratamiento oncológico depende también de la resiliencia de nuestros sistemas de salud y de infraestructura. Los resultados ofrecen evidencia para impulsar políticas públicas que fortalezcan la preparación del país, protejan a las poblaciones más vulnerables y reduzcan las interrupciones en la atención médica durante emergencias climáticas”, mencionó Cardona-Cordero.

Por su parte, el Dr. Pablo A. Méndez-Lázaro, coautor e investigador en salud ambiental en el Recinto de Ciencias Médicas de la UPR, señaló que el estudio demuestra la necesidad de integrar la adaptación climática dentro de la planificación sanitaria.

Méndez Lázaro destacó que: “Garantizar la continuidad de servicios esenciales como la energía eléctrica, el agua potable, las telecomunicaciones y el acceso a los centros de salud debe convertirse en una prioridad estratégica. Proteger estos sistemas significa proteger la vida de los pacientes y fortalecer la capacidad de respuesta del país frente a eventos extremos que serán cada vez más frecuentes.”

Mientras, la Dra. Ana Patricia Ortiz, investigadora líder de esta investigación y directora interina de la División de Control de Cáncer y Ciencias Poblacionales del CCCUPR, afirmó que el estudio ofrece elementos clave para fortalecer el control del cáncer desde la perspectiva de la preparación ante desastres.

“Los pacientes con cáncer son especialmente vulnerables ante situaciones de emergencia. Contar con sistemas de salud e infraestructura pública resilientes es esencial para garantizar la continuidad de la atención oncológica, minimizar las interrupciones provocadas por los huracanes y proteger la calidad de vida de las personas sobrevivientes de cáncer”, resaltó Ortiz.

Los investigadores destacan que este constituye uno de los primeros estudios realizados en Puerto Rico que documenta el efecto de las interrupciones de servicios esenciales sobre la calidad de vida de mujeres con cáncer ginecológico y representa una herramienta para fortalecer la planificación de los sistemas de salud frente a eventos climatológicos. Además, los resultados respaldan la decisión de Puerto Rico de incorporar los cánceres relacionados a exposiciones ambientales y ocupacionales como una prioridad dentro del Plan Comprensivo para el Control del Cáncer 2025-2030.

Hallazgos principales del estudio

  • Tras el huracán María, casi todas las mujeres que participaron en el estudio perdieron servicios básicos.
  • El 100% de las participantes se quedaron sin electricidad, el 85.6% perdieron el servicio de agua, y el 57.1% enfrentó interrupciones en el recogido de basura e inundaciones.
  • Las mujeres del estudio ya enfrentaban retos serios, más de la mitad vivía con cáncer ginecológico, la mayoría rondaba los 60 años, y más de 6 de cada 10 vivían bajo el nivel de pobreza.
  • 85.6% quedó sin acceso al agua potable y 76.8% experimentó interrupciones en las telecomunicaciones.
  • Más de la mitad enfrentó inundaciones y problemas en la recolección de desperdicios y escombros.
  • Las mujeres afectadas por inundaciones tuvieron casi tres veces más probabilidades de presentar limitaciones en sus actividades diarias y más del doble de riesgo de sufrir angustia mental frecuente.
  • Mientras mayor fue el número de interrupciones de servicios esenciales, mayor fue el deterioro de la salud física y emocional.
  • Algunos efectos persistieron entre dos y tres años después del desastre.
  • Es uno de los primeros estudios en Puerto Rico que demuestra el impacto de las interrupciones de servicios esenciales sobre la calidad de vida de mujeres con cáncer ginecológico a través del tiempo.
  • Una nota positiva: la comunidad se mantuvo firme. A pesar de todo, el apoyo emocional que las mujeres recibieron de familiares y amistades nunca flaqueó, una resiliencia que, según los investigadores, refleja las profundas redes de apoyo en las comunidades puertorriqueñas.

Para la subdirectora ejecutiva del CCCUPR, la Dra. Elba V. Caraballo, “los resultados de esta investigación reafirman la importancia de conocer el impacto de las emergencias ambientales que trastocan a la población puertorriqueña y más aún para los pacientes con cáncer. Entender las repercusiones en la salud es el pie forzado para crear política pública y salubrista respaldada por evidencia científica”, enfatizó.

Los resultados ofrecen evidencia para desarrollar políticas públicas, fortalecer la resiliencia del sistema de salud y garantizar la continuidad de los tratamientos oncológicos durante emergencias climáticas.

Un llamado a la acción

Los autores coinciden en que los hallazgos trascienden el ámbito académico y constituyen un llamado a la acción dirigido a la necesidad de fortalecer e implementar las prioridades existentes de salud, continuidad del cuidado y resiliencia de los servicios esenciales, incorporando las necesidades de las personas con cáncer a la preparación ante emergencias.

La investigación reafirma que la preparación ante desastres debe incluir estrategias específicas para garantizar el acceso continuo a medicamentos, tratamientos, seguimiento clínico, apoyo psicosocial y servicios esenciales, protegiendo así la salud y la calidad de vida de quienes enfrentan un diagnóstico de cáncer.

Dado el creciente interés en esta área de riesgos ambientales y el cáncer, el Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico estará celebrando el Environmental Risks and Cancer Research Conference, que se llevará a cabo los días 12 y 13 de noviembre de 2026 en el Centro de Convenciones de Puerto Rico. Este evento reunirá a investigadores locales e internacionales para presentar y discutir hallazgos, avances y oportunidades de investigación relacionadas con la interacción entre los riesgos ambientales y el cáncer.

Invitamos a la comunidad científica, profesionales de la salud y a estudiantes de las universidades en Puerto Rico a participar en esta conferencia científica, que fomentará el intercambio de conocimientos, el desarrollo de colaboraciones interdisciplinarias y el fortalecimiento de la investigación dirigida a mejorar la prevención, el control del cáncer y la salud pública. Para más información y registro al evento, puede visitar: cccupr.com.

Acerca del Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico (CCCUPR)

El Centro Comprensivo de Cáncer de la Universidad de Puerto Rico (CCCUPR) es una corporación pública creada en virtud de la Ley 230 del 26 de agosto 2004, según enmendada, para trabajar con la prevención, el diagnóstico, tratamiento e investigación del cáncer. Nuestra misión es proveer el mejor servicio de cuidado a pacientes utilizando un modelo multidisciplinario que integra avances en el área de investigación, prevención y tratamiento, con el propósito de erradicar el cáncer en Puerto Rico. Para más información, visite: cccupr.org, síganos en Facebook, Instagram y LinkedIn, como Centro Comprensivo de Cáncer de la UPR o llama al 787-772-8300.

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