Symphony Imagination Circus emoción y dinamismo definen este show

Symphony Circus en Puerto Rico

Al lado de Plaza Las Américas se levantó una elegante carpa blanca y roja que esconde adentro una bomba de adrenalina: Symphony Imagination Circus. Y la palabra es esa, imaginación. Porque lo que ocurre bajo esa lona es tan dinámico e impredecible que el público vive en un sube y baja de emociones de principio a fin.

Risas, emoción y dinamismo, esas son las tres palabras que definen este show. Y lo más difícil de la noche es escoger cuál es el acto más impresionante, porque todos son impactantes.

Symphony Circus en Puerto Rico

La función abre con el Ballet Symphony Circus, una obertura elegante que pone la vara alta. De ahí, el malabarista toma el escenario con y demuestra que la precisión también puede ser vertiginosa.

Pero si hay alguien que amarra al público desde el minuto uno, es el Payaso Campanilla. Su primera entrada cómica, El Musical, no solo arranca carcajadas: su integración con el público se hace desde el comienzo y no para hasta el saludo final. Campanilla es fantástico, de esos payasos que dominan el timing y la ternura sin caer en lo fácil.

El acto de Quick Changes deja a todo el mundo preguntándose “¿pero cómo?”. Vestidos que aparecen y desaparecen en un parpadeo. Luego, se enciende la pista con el Malambo argentino, botas y boleadoras que retumban en la pista.

Los Hermanos España lo explotan. Cuerpos que vuelan a metros de altura, caídas que te cortan la respiración y aterrizajes perfectos.

El intermedio es la oportunidad para que los niños se adueñen de la pista con el famoso tren.

Comienza la segunda parte con un show con patines con una velocidad y confianza que desafía la física.

Todo el show es buenisimo pero el acto de los pulsadores es el pick del show. Fuerza, equilibrio y una tensión que se siente en toda la carpa. Es de esos números que te hacen aguantar la respiración sin darte cuenta.

Todos los artistas de todos los actos, los bailarines cierran el espectáculo, mientras el público, de pie, no quiere que se acabe.

Y no se puede dejar fuera ese hilo que engrana el show, el Ringmaster. Su trabajo es muy bueno. Conecta y acelera cuando hace falta.

La producción en general es elegante, los actos son de nivel mundial y el ritmo no decae nunca.

Todas las familias van a disfrutar de un espectáculo único. Es circo clásico con alma contemporánea. Es risa, es susto bonito, es arte.

Symphony Imagination Circus se presenta en la elegante carpa ubicada al lado de Plaza Las Américas.

Si buscas algo que hacer para el fin de semana, con un sube y baja de emociones garantizado, este es el show

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